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« en: Marzo 28, 2007, 10:28:32 » |
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Cristobal Colon. Biografía: En lo que hace a su persona, los trabajos reunidos en la Raccolta Colombiana (Italia 1892 1896), el Documento Aseretto (hallado unos años despues), las investigaciones de los eruditos españoles Muñoz y Fernandez Navarrete y el mas reciente Diplomatorio Colombino dan cuenta definitivamente de su origen genoves y humilde y permiten reconstruir sin mayores dudas ni lagunas los avatares de su agitada e intensa biografia. Cristobal Colon Respecto a la importancia de su hazaña cabe señalar que fue sorprendente en lo geografico y oportuna en lo politico, pero no tan novedosa en lo cientifico como se suele afirmar. La ciencia de fines del siglo XV ya aceptaba que la Tierra era un globo esferico, sabia que teoricamente se podia llegar a las antipodas navegando hacia el oeste, conocia la existencia de islas y tierras septentrionales exploradas por vikingos y daneses, y suponia que quien intentara arribar a las Indias por el poniente podia tropezar en su camino con alguna ?terra incognita?. Desde la Edad Media existian especulaciones y leyendas sobre los limites del Mar Tenebroso. El irlandes san Barandran hablo ya de un gran continente y de ?una inmensa isla con siete ciudades?, e historias parecidas se registran en las tradiciones gaelicas, celtas e islandesas, mientras que los arabes peninsulares mencionan la expedicion de los magrurinos que zarparon de Lisboa y ?despues de navegar once dias en direccion al oeste y veinticuatro dias hacia el sur? llegaron a unas tierras donde pastaban ovejas de carne amarga. Ya en siglo XIV, el veneciano Niccol? Zeno dibujo un mapa en el que se definian claramente Groenlandia y las costas de Terranova y Nueva Escocia. Y unos años antes el cardenal Pierre d'Ailly, en su obra Imago Mundi , desarrollo con toda amplitud la idea de llegar a los dominios del Gran Kan (descritos por Marco Polo) tras una travesia relativamente breve hacia el oeste. El propio Colon estaba absolutamente convencido de que hallaria tierra firme ?unas setecientas leguas mas alla de las Canarias?. El proyecto no era nuevo, sino incluso popular, entre cartografos y navegantes como posible alternativa a la larga ruta de las especias; tanto, que uno de los mayores temores de Colon era que otro se le adelantara en cruzar el Atlantico. Pero lo que ni el ni los sabios o los marinos de ese tiempo podian imaginar era la inmensa extension de la ?terra incognita? ni la inesperada vastedad del Pacifico. ese fue el verdadero descubrimiento cientifico que se inicio aquel dia de 1492: no solo aparecio un ?Nuevo Mundo?, sino que el antiguo globo terraqueo se expandio a casi el doble del tamaño que se le suponia. Un joven aventurero El estudio comparado de diversas documentaciones permite asegurar que el futuro navegante nacio en Genova y que tal hecho debio de ocurrir entre el 25 de agosto y el 31 de octubre del año 1451. Se le dio el nombre de Cristoforo, y fue el primer hijo del matrimonio formado unos cinco años antes por Domenico Colombo y Susana Fontanarossa. La familia estaba asentada en la Liguria desde por lo menos un siglo atras, aunque sus miembros siempre fueron campesinos o artesanos sin medios de fortuna. El propio Domenico parece haberse trasladado desde Quinto a Genova alrededor de 1429 para aprender el oficio de tejedor. Los Colombo tuvieron otros tres hijos y una hija, Bianchinetta. Dos de estos hermanos Colombo habrian de jugar un papel preponderante y continuo en las aventuras y desventuras del primogenito: Bartolome y Giacomo. Al segundo de ellos se le llamaria Diego en España. La Santa Maria Apenas tenia edad bastante cuando Cristoforo ayudaba a su padre en sus sucesivos trabajos como quesero y tabernero o lo acompañaba en viajes de negocios a Quinto o Savona. Era un chico despierto e inquieto, pero no consta que hubiera seguido ningun tipo de estudios. Lo que verdaderamente le atraia era el puerto, los relatos de marineros, las naves que llegaban de tierras lejanas. Genova era un importante centro del comercio maritimo y no le costaba mucho al joven Colombo enrolarse en barcos de las grandes compañias navieras de la ciudad, realizando diversos itinerarios mercantiles por el Mediterraneo. Asi aprendio, en la practica sobre cubierta, el oficio del mar. Hablaba con los pilotos de vientos y corrientes, leia las cartas marinas y ensayaba el uso de los instrumentos nauticos. A los veinte años era ya un buen marinero. Tras su probable alistamiento en una expedicion de la armada ligur a la isla griega de Quios, que formaba parte de los dominios genoveses, en 1476 Cristoforo se embarco en una flotilla comercial con destino a Flandes. Pero a poco de atravesar el estrecho un suceso providencial cambiaria la vida del joven Colombo. Era el momento en que portugueses y franceses apoyaban a Juana la Beltraneja en la lucha por la sucesion de Castilla, y navios de guerra galos atacaban sin mayor razon que el bucanerismo al convoy genoves. Hundida su nave, Cristoforo alcanzo a nado la costa lusitana. Poco despues se encontraba instalado en Lisboa, como agente de la importante casa naviera Centurione, armadora de la flotilla atacada. Alli cambio su nombre por Cristobal y su apellido por Colomo o Colom, mientras se le reunio su hermano Bartolome, tambien marino e interesado en la cartografia. Cuenta la tradicion que los Colomo llevaban una vida aposentada y tranquila, y que el mayor acostumbraba oir misa en el convento de Santos. Alli se fijo en una de las pupilas, Felipa Moniz Palestrello, joven hermosa y de familia importante. La madre, Isabel Moniz era de noble linaje, emparentado con el de Braganza; el padre, Diego Palestrello, tambien genoves, estaba estrechamente relacionado con las empresas nauticas de la corona portuguesa y era a la sazon gobernador de la isla de Porto Santo, en el archipielago de Madeira. Cristobal pidio y obtuvo la mano de Felipa en 1477, y un año despues nacio un hijo al que bautizaron como Diego. Bajo la influencia de su suegro, Colon se intereso cada vez mas en los aspectos geograficos y cientificos de la navegacion, apartandose de su faceta meramente comercial. En esto pudo pesar tambien su temprana viudez (Felipa murio un año despues de dar a luz) y sus desavenencias con la casa Centurione, a la que puso un prolongado pleito, que fue la base del Documento Aseretto . El gran proyecto A partir de ese momento, Cristobal comenzo a soñar y diseñar el ambicioso y desmesurado proyecto que habria de obsesionarlo toda su vida: descubrir una ruta mas corta y segura a las Indias, navegando hacia occidente. Ya se ha dicho que la idea teorica estaba bastante difundida y se han citado antecedentes mas o menos legendarios, a los que hay que agregar los que el propio navegante pudo recoger en sus estancias en Porto Santo y el claro talante de ?expansion oceanica? que se vivia en Portugal a partir de los descubrimientos y exploraciones de los archipielagos atlanticos y las costas de africa. Pero es probable que el factor desencadenante haya sido una carta del sabio florentino Paolo del Pozzo Toscanello al canonigo Fernando Martins, para que interesara al rey en sus ideas. El documento o una copia de este llego a manos de Cristobal, quiza por mediacion de Diego Palestrello. La teoria del humanista de Florencia resume los conocimientos de la epoca sobre el globo terraqueo, que acertaban en su forma esferica y erraban en el calculo de sus dimensiones, adjudicando solo 125 grados a la distancia que separaba Canarias de Asia. El primer viaje Colon asumio la idea, la transformo en proyecto expedicionario y la elevo al rey Juan II. este, tras el dictamen negativo de una junta de sabios, lo rechazo por incierto. Hay quien dice que el monarca recelaba de aquel extranjero sin titulos ni estudios, y envio en secreto otra expedicion que termino en fracaso. Resentido por este engaño, o mas probablemente a causa de sus apuros economicos y la ilusion de encontrar otro protector, Cristobal abandono Lisboa junto a su hijo y su hermano Bartolome. Bordearon la peninsula, con intencion de dejar al pequeño Diego a cargo de su tia materna Violante Moniz, que vivia en Huelva. En el camino se detuvieron en el cercano convento franciscano de La Rabida, donde se alojaron como albergados. El padre guardian, fray Juan Perez, que habia sido confesor de la reina, se entusiasmo con el proyecto del extranjero que se hacia llamar Xrobal Colon (XR era en la epoca el anagrama de Cristo), e intereso en el a su erudito cofrade fray Antonio de Marchena, experto en astronomia y cosmografia. Ambos frailes le dieron recomendaciones para el duque de Medinaceli, quien se apasiono por la idea y retuvo a Colon durante mas de un año, con el proposito de preparar la expedicion. Pero los Reyes Catolicos desautorizaron tal proyecto, y todo lo que pudo hacer el duque fue enviarles al navegante a su corte de Cordoba. Una vez mas, en 1485, un consejo de sabios reunido en Salamanca desaconsejo la empresa, quiza porque ya poseian indicios de lo extenso y arduo de la travesia. Pero Isabel, pese a estar enzarzada en la guerra de Granada, no descarto del todo la idea de llevar a las Indias el pabellon de Castilla. Otorgo una pension al navegante y le rogo que permaneciera en Cordoba. Cristobal se instalo en un meson, donde entablo relacion con la joven Beatriz Enriquez, veinte años menor que el. De esa union nacio en 1488 un hijo, Hernando, que seria el primer biografo del Almirante y principal responsable de los ocultamientos y ambig?edades que durante siglos envolverian a su figura. Ultimada la conquista de Granada, los reyes recibieron con mejor talante a Colon. Pero las pretensiones del extranjero resultaban desmesuradas: el almirantazgo de la Mar Oceana, el virreinato hereditario de las tierras que encontrara y una parte importante de todas las riquezas que el o sus hombres obtuvieran por conquista o por comercio. Fernando le hizo notar su exceso, aunque Isabel le despidio con vagas promesas. Colon, harto de su deambular iberico, resolvio llevar su proyecto ante el rey de Francia. La Pinta, la Niña y la Santa Maria Los frailes de La Rabida consiguieron disuadirlo y, con la colaboracion de los cortesanos Luis de Santangel y Juan de Coloma, convencieron a los monarcas catolicos de avenirse al llamado Protocolo de Santa Fe, que en 1492 concedio al Almirante los titulos y prebendas que exigia, aunque solo el diez por ciento de los eventuales beneficios. Pero los exhaustos tesoros reales no aportaron un solo maravedi para financiar la expedicion (pese a lo que diga la leyenda, las joyas de la reina ya habian sido pignoradas a los usureros valencianos). Con ellos tuvo relacion Santangel, a quien se debio la brillante idea de hipotecar el arrendamiento de los derechos genoveses al puerto de Valencia, baza que tomo, por mediacion del propio Colon, el rico banquero ligur Juanoto Berardi. Resuelto el problema financiero, solo faltaba hallar los barcos y las tripulaciones. El almirante de la Mar Oceana Tuvo entonces Colon otro encuentro providencial: Martin Alonso Pinzon, acaudalado armador, viejo lobo de mar y prospero mercader de Huelva, que se apasiono por el proyecto colombino. Fue gracias al prestigio de Pinzon que los recelosos marinos onubenses aceptaron enrolarse en la extraña empresa, y que los armadores Pinto y Niño aceptaron desprenderse de sendas carabelas que serian bautizadas con sus nombres. Martin Alonso y su hermano Vicente Yañez pilotarian esas naves, mientras que el Almirante escogio una nao cantabrica anclada en el puerto de Palos, llamada Marigalante. Su armador, el cartografo Juan de la Cosa, ofrecio incorporarse a la expedicion como maestre y la nave capitana fue rebautizada Santa Maria. Restaba aun comprar aparejos y provisiones. Los hermanos Pinzon y sus amistades reunieron el dinero faltante, y todo quedo listo para hacerse a la mar. Partida del puerto de Palos La expedicion partio del puerto de Palos el 3 de agosto de 1492. Pese a la oposicion de Martin Alonso y las dudas de Juan de la Cosa, Colon insistio obcecadamente en mantener el derrotero que marcaba el grado 28 de latitud, que pasaba por la isla de Hierro. Por fortuna, intuicion o saberes que el Almirante no revelo, ese rumbo se mostraba muy favorable para avanzar sin zozobra hacia el poniente. Y la pequeña escuadra se interno en el enigma del ?Mar Tenebroso?. Pero pasaron mas de dos meses sin avistar tierra y se produjeron conatos de rebelion, reducidos gracias a la autoridad indiscutida de Pinzon. Fue tambien el veterano piloto quien convencio a Colon finalmente de torcer el rumbo al sudoeste y pronto comenzaron a ver ramas flotantes, pajaros y otros signos inequivocos de que se acercaban a una costa (debe decirse que si hubieran seguido el derrotero del paralelo 28 hubieran llegado a la Florida, y quiza la historia de America hubiese sido otra). En la noche del 11 al 12 de octubre el marinero Juan Rodriguez Bermejo, apodado el Trianero, dio el grito de ??Tierra!? desde la cofa de La Pinta. Al amanecer desembarcaron en una isla (Guananahi o Walting, en las Bahamas) que Colon bautizo San Salvador. Convencido de encontrarse en dominios del Gran Kan, el navegante recorrio el archipielago en busca de riquezas. Pero solo hallaron forestas tropicales y nativos desnudos. Luego de tocar la isla de Juana (Cuba), la Santa Maria encallo irremisiblemente en la costa de La Española (actual Haiti). Colon decidio aprovechar los restos de la nave para construir un precario fuerte, que bautizo Natividad por ser 25 de diciembre. Quedaron alli unos pocos voluntarios y el resto de la expedicion emprendio el regreso el 4 de enero de 1493. El Almirante capitaneaba La Niña y ordeno gobernar al norte, rumbo aparentemente erroneo. Pero una vez mas acerto, pues la corriente del golfo lo enfilo sin dificultad hacia la peninsula, mientras La Pinta de Martin Alonso era desviada por un temporal. Arribaron el uno a Lisboa y el otro a Bayona (Galicia). Y en tanto Colon rechazaba las ofertas de Juan II de Portugal para apropiarse del descubrimiento, Pinzon, enfermo, moria poco despues. Recibimiento triunfal en Barcelona Los Reyes Catolicos recibieron a Colon en Barcelona con gran pompa y ceremonia, sin dejarse convencer por las intrigas que ya se tejian contra el. Le confirmaron sus titulos y privilegios y por real cedula acrecentaron un castillo y un leon mas en su escudo de armas. Pero el Almirante solo pensaba en regresar a las Indias, y esta vez con gran despliegue nautico. El 25 de septiembre de 1493 zarpo de Cadiz al frente de una poderosa flota de 1.500 tripulantes, con capitanes como Ponce de Leon, Pedro de Margarit o Bernal Diaz, eclesiasticos, cartografos y el hidalgo conquense Alonso de Ojeda, que llegaria a ser paradigma del conquistador temerario. Este segundo viaje duro mas de dos años y en el se exploraron las Pequeñas Antillas y las islas de Puerto Rico y Jamaica, ademas de bordear las costas de Cuba. El antiguo fuerte Natividad habia sido arrasado por los indios, y Colon fundo un nuevo enclave que denomino La Isabela. Dejo alli como adelantado y gobernador a su hermano Bartolome, no sin antes reprimir duramente a los nativos con la ayuda de Ojeda. En el interin, habian llegado a la peninsula noticias, quizas interesadamente exageradas, sobre las arbitrariedades del Almirante y las matanzas de indigenas. Lo cierto es que Colon resulto tan torpe gobernante en tierra como insigne nauta en el mar. Pero los reyes, por el momento, mantuvieron su confianza y autorizaron un nuevo viaje ?para enmendar los yerros? que pudiera haber cometido. Seis carabelas partiron de Sanlucar de Barrameda el 30 de mayo de 1498, tripuladas en su mayor parte por penados. Tanto era el temor y la desconfianza que ya inspiraban las historias de mucho riesgo y poco beneficio que llegaban de las nuevas tierras. Esta tercera expedicion fue la que llego mas al sur, circundando la isla Trinidad y avistando la desembocadura del Orinoco, en la actual Venezuela. Pero a Colon le acuciaba volver a La Española, tras una ausencia de treinta meses. Encontro alli un verdadero caos. El corregidor Francisco Roldan se habia sublevado contra Bartolome y Diego, apoyado por ex reclusos y caciques inamistosos, mientras las fuerzas regulares permanecian neutrales. Incapaz de dominar la situacion, el Almirante reclamo auxilio a la corona, reconociendo tacitamente sus desaciertos como virrey. Meses mas tarde, tras nuevas bravatas de Roldan y excesos de los Colon, arribo el comisario real, Francisco de Bobadilla. este mando apresar a los tres hermanos, que al llegar a la peninsula permanecieron encarcelados en Cadiz. La historiografia actual entiende que la actuacion de Bobadilla fue correcta, dadas las circunstancias. No obstante, los reyes ordenaron liberar a los detenidos, aunque privaron provisionalmente a Cristobal Colon de la gobernacion del Nuevo Mundo. Muerte de Colon Tanto porfiaba el Almirante en volver que finalmente se le permitio embarcar, aunque con expresa prohibicion de acercarse a La Española. En este cuarto y ultimo viaje toco las costas de Centroamerica (Panama, Costa Rica, Nicaragua) y regreso cansado y enfermo para afincarse en Valladolid, donde (contra otro mito colonico) disfruto de muy buenas rentas hasta que le sorprendio la muerte el 20 de mayo de 1506. Enterrado inicialmente en Sevilla, su hijo Diego traslado sus restos años despues a La Española (Santo Domingo), de la que era gobernador.
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